Nuevo Fort Navajo

Notas de un lector de tebeos


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La busqueda del Pájaro del tiempo (la secuela)

A finales de los ochenta, la Editorial Norma, en su Colección Cimoc Extra Color, publicó entre otras estupendas historias, la saga de “La busqueda del pájaro del tiempo“. Compartía colección con otras como “Los pasajeros del tiempo” o “Adele Blac-Sec“. El pájaro del tiempo, siempre causó buena sensación. El guión estaba estupendamente desarrollado, bien estructurado, y se complementaba con un excelente dibujo de Loisel. A pesar de que nos encontramos en un momento crepuscular de la vida de los protagonistas, la historia marchaba hacia delante implacablemente, tan solo dejandonos algún retazo de lo que había sido la historia de los protagonistas. Los personajes estaban muy bien definidos, y nos cautivaban, tanto los protagonistas: la jóven Pelise y el anciano caballero Bragon, como otros mas secundarios como el caballero Desconocido, Bulrog, el enigmático discípulo de Bragon, la Princesa Hechicera Mara, o personajes mas secundarios pero igualmente estupendos, como el príncipe hechicero de los Milverdes, Bodias. Pues bien la serie tras cuatro números, termina con un final apoteósico, que no va a adejar a nadie indiferente. No vamos a comentar nada del final, sino de la última vieñeta, donde a la derecha pone fin…de la primera época. Si bien, de 1.982 a 1.987 se publicaron los cuatro números de la serie, no fué hasta 1.998, sí, once años después, cuando supimos mas de la historia.
En octubre de 1.998 se publica en Francia, como comienzo de la segunda época, L’ami Javin, que en España se titulará, acertadamente , El amigo Javin, y se publicará tambien la Colección Cimoc Extra Color, número 161, agosto de 1.999. Si bien se podía ir hacia el futuro de los hechos narrados en el Pájaro del Tiempo, los autores han preferido marchar hacia el pasado en base a episodios aislados, pero que de forma progresiva van narrando la historia de los personajes. Así en El amigo Javin, vemos como Bragon abandona la casa de sus padres para embarcarse en aventuras, y como conocerá a Mara, la otra protagonista de la precuela, y asistimos a la presentación de una enigmática secta que desempeñarán el papel de villanos del melodrama.
El segundo episodio, Le Grimoire des Deux, se publicó ayer como quién dice, en noviembre de 2.007. En España, en Cimoc Extra Color 259, fechado en marzo de 2.010, el título “El libro mágico de los dioses“, no sé a mí eso de grimorio me gustaba más. A diferencia de los anteriores, el estilo de Loisel está ya muy perdido, según los créditos se encarga de los bocetos, pero ya no se distingue claramente su inequívoco estilo…por lo demás, Mara se asemeja bastante a la Pelise del futuro. La historia, continúa el proceso de aprendizaje de Bragon, y emprende la busqueda con Mara de un libro que traerá funestas consecuencias en el futuro aunque ambos no lo sepan. Vemos un poco de refilón en la tierra de Mara a un joven Bodias, príncipe de los Milverdes y en un papel bastante accesorio vemos a un Bulrog de niño, aún sin desfigurar su rostro, que no para de expresar la admiración por su ídolo y futuro maestro, Bragon.
El tercer episodio vió la luz con mas celeridad, en marzo de 2.010. con el título La Voie du Rige, aquí salió en CEC 264, marzo de 2.011. El título en España, La pista del Rige. En él cuenta el encuentro entre Bragon y el Rige, lo que no sabemos del episodio de la primera etapa denominado “El Maestro“. Como curiosidad, en ese episodio, el Rige era el Rijo.
En general podemos decir sobre esta segunda etapa, que los guiones de Letendre son bastante aceptables, que siempre hemos querido mas de este universo, y a pequeños bocados, va satisfaciendo las expectativas. Nada parecido a las horrendas aventuras de la juventud de Blueberry. Si bien, Loisel apenas se nota en la faceta artística, si es cierto que el dibujo no desmerece y es adecuado. En definitiva, imprescindible para aquellos que quedamos cautivados con la historia de Pelise, y totalmente prescindible para el que es ajeno a la historia

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Cristina y sus amigas

Recientemente, Ediciones B ha publicado el segundo volumen de Cristina y sus amigas en Landers School. Es una serie bastante recomendable que se publicó en la revista Sissi y su heredera Lily durante bastantes años, aunque originariamente salió a la luz mas allá de nuestras fronteras.
Cuyás era un dibujante excelente, especialmente notable en las expresiones faciales y corporales de sus personajes, y de los grupos de personajes en movimiento con un estilo propio inconfundible y que fué capaz de realizar en esta serie un excelente e inolvidable trabajo.
Por lo que parece, inicialmente la serie se va a quedar en los dos libros publicados. Lástima, porque es una edición bastante buena, sobre todo el color y mejor que eso, bastante alejada la rotulación a la chirriante rotulación mecánica de la fenecida editorial del gato negro. Un punto negro solamente, el precio 17 leuros por casi 100 páginas de tebeo, un poco caro para los tiempos de crisis como los que nos toca vivir, pero la verdad es que yo al menos los he dado por bien empleados.


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La línea clara (2)

Hace mas de dos años coloqué aquí una ilustración de Chaland que sealió en Cairo, referenta a la Línea Clara. Hace muy poco tiempo, en mi ejemplar de Coeurs d’acier, la aventura inacabada del malogrado Chaland, encontré otra ilustración muy parecida, con la diferencia de que las botas estaban rellenas, y bueno, en el suelo hay otras cosas. Es de Champaka, la editora de unos libros interesantes sobre Chaland, Clerc, Floc’h y otros autores interesantes


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El viajero del Mesozoico

Una de las primeras aventuras de Spirou que leí, aunque siempre será para mí, El turista del Mesozoico, tal y como se titulaba el album de Jaimes Libros, de Espirú, claro. El libro narra como el conde de Champiñac encuentra en el Antartico un huevo de dinosaurio, que hace eclosionar en su finca, y las peripecias que suceden alrededor, con un ritmo demencial, hasta que se encuentra un lugar apropiado para el dinosaurio.
Como todas las aventuras que trascurren en Champiñac, son ricas en personajes, desde multitud de apariciones del conde, a otros personajes de la serie como el Alcalde, Gustavo, Duplumier, el borrachín…todos esos personajes que Franquin supo manejar, aunque ya tenía ayudas en el guión. En este episodio, me gustaría destacar dos personajes, uno de los habituales, y de mis favoritos, Fantasio que nadie como Franquin supo sacarle partido, aunque la versión de Fantasio de Emilie Bravo me pareció bastante acertada y el otro personaje es un científico de los que el conde llama para colaborar, el científico se llama Sprtschk, así, sin ninguna vocal, quizás por el nombre recuerda al Pst de Tintín (Szut en la versión original).

Remitiendonos a nuestro amigo Sprtschk, lo primero que llama la atención es que apenas habla como los demás personajes y apenas interactúa con los demás personajes, está en su mundo de formulas. Arriba vemos como el conde “se siente tan feliz” por verlo como toma parte de la jubilosa alegría de sus compañeros científicos. Quizás lo saluda demasiado efusivamente.
Aquí vemos a nuestro entrañable septuagenario charlando con el Biólogo, y como Sprtschk tropieza con el pie de nuestro héroe, inmerso en sus calculos mentales y cae al suelo aparatosamente. A lo mejor, viendo detenidamente las viñetas, no cae aparatosamente, sino que el pie del conde se estira a propósito para dejarlo caer, y la cara del anciano en la viñeta central, impasible mientras su compañero cae. ¿Es posible? Un personaje modélico como Pacome Hegessippe Adelard Ladislas, conde de Champiñac, un venerable anciano, ¿Torturando sadicamente a un compañero? ¿Ese sadismo de Franquin? Todavía faltan muchos años para sus Ideas Negras.
En un alarde de sadismo y crueldad, Franquin liquida al personaje al ser devorado de forma accidental por el dinosaurio, que al ser herbívoro, ni siquiera lo ha devorado a propósito, mientras los compañeros de Sprtschk se lamentan por lo acontecido, un impasible conde explica la naturaleza de los estudios de su recién desparecido compañero, al momento cambia la expresión de los ciestíficos aunque Spirou expresa algo de perplejidad. El hecho de resaltar este mini-episodio dentro de la trama de El viajero del Mesozoico, es porque sin entrar en materia de sobre lo que hace el científico desaparecido, Franquin se comporta con una inusitada crueldad con el personaje. Hecho que es realmente insólito en esa época, y yo creo que es el primer personaje que muere “en directo” en la serie.
Respecto a Fantasio, nadie ha sido capaz de sacar tanto partido del personaje, como he dicho en la introducción, y el protagonismo de Fantasio fué tanto que llegó a coprotagonizar la serie. Aunque hemos elegido en esta ocasión El viajero del Mesozoico, en Los ladrones del Marsupilami, Franquin maneja el personaje notablemente para hacer de astirta circense. Gráficamente, el personaje asténico (como Gastón) y con cuatro pelos tiesos, dá mucho mas juego que el protagonista Spirou.
Ciñendonos al Viajero del Mesoizoico, el gag con Fantasio va a durar todo el album, comienza con Fantasio, de conformidad con su olfato periodistico, se introduce en el camión congelador para averiguar lo que ha descubierto el conde. Así encerrado en el frigorífico, Fantasio queda helado, y las bebidas que le dan para que entre en calor y recupere el color no hacen mas que proporcionarle una borrachera.
Como consecuencia de su casi congelación, nuestro héroe coge un catarro de campeonato, y vegeta a lo largo del album estornudando, en esta ocasión, merced de un gran estornudo cae sobre la cola del dinosaurio cabalgando sobre ella a través de medio pueblo de champiñac, mientras los valerosos chapiñaquenses huyen despavoridos. Al fin y al cabo, este album no es mas que uno de Godzilla.
Como colofón, nuestro héroe se encuentra con Spirou, mero espectador de toda la aventura, que acaba de finalizar, y para sorpresa del botones, Fantasio ni siquiera se ha dado cuenta de lo que ha pasado con el dinosaurio, de tan absorto que ha estado con sus estornudos.
Este tipo de episodios, tan típicos de la era de Franquin, son los que he echado de menos en sus sucesores, Fournier lo hacía de forma francamente basta, Tomé y Janry demasiado caricaturistas, Morvan y Munuera demasiado serios…en fin, lo cierto es que André Franquin era un gran artista del comic(con mayúsculas en la A), y aquí le dedicamos este pequeño homenaje.


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La estrella misteriosa

Ya que pronto Spielbierg nos deleitará con su versión de “El secreto del Unicornio“, que impaciente espero, sería bueno hablar algo sobre el reportero belga mas famoso.
Si nos remitimos a “Las aventuras de Tintín”, casi ningún album puede decepcionarnos. Tuvimos la suerte de que Herge fuese un gran perfeccionista, y a lo largo de su vida fuese retocando y haciendo cambios menores sobre su obra, cambios que contribuyeron a engrandecerla. Siempre he fantaseado sobre la posibilidad de que Franquin hubiese retocado alguno de sus primitivos albumes de Spirou y Fantasio…¿Qué hubiese pasado??
En mi opinión, las aventuras de Tintín, comienzan a rayar a una gran altura tras la guerra mundial, con El secreto del Unicornio, mejorando considerablemente con El Asunto Tornasol, con dos obras maestras absolutas, que son Las Joyas de la Castafiore y Tintin en el Tibet, para a partir de vuelo 714 para Sidney comenzar el declive. Del resto de albumes, no son malos, quisiera destacar uno, que se publicó durante la segunda Guerra Mundial, con Bélgica ocupada por las tropas alemanas. estoy hablando de La Estrella Misteriosa, uno de mis favoritos, y que recuerdo con gran cariño de mi niñez. No me apetece hablar de este album en el aspecto de posible colaboracionismo o posible simpatía con los invasores alemanes, culquiera que haya podido leer El cetro de Ottokar, no apreciará mucho cariño por la ideología nazi. No obstante, en las primeras ediciones, los villanos son los americanos (sustituidos por Sao Rico desde 1.954) y los científicos que acompañan a Tintín son de paises del eje o simpatizantes. El caso es que Herge tenía que comer y eran tiempos dificiles.

(De Benoit Peteers: Tintin y el Mundo de Herge)

Quisiera comentar de este album, una serie de pinceladas, que lo hacen sumamente atrayente. Tiene cuatro partes bien diferenciadas, esto es, primero la parte catastrofista de sobre la colisión del aerolito con la Tierra, segundo los preparativos para la expedición, tercero el viaje en el Aurora, dirigido por Haddock y compitiendo con los de Sao Rico y la cuarta parte es casi exclusivamente Tintín en el aerolito. De todo esto, lo que mas me gusta, el el ambiente de las primeras páginas, opresivo y catastrofico, de hecho, la inminencia del fin del mundo es palpable.
Uno de los primeros signos de desasosiego es la araña gigantesca que Tintín ve en el visor del observatorio, ocupando toda la superficie del asteroide. Poco después una araña gigante similar la mostrará el profeta durante una pesadilla y por último en el islote que forma el asteroide encontraremos una araña gigante, aunque esta vez no es la “Epeira Diadema” del inicio del libro. Es todo un ejemplo de los leitmotiv, de los que Herge era un auténtico maestro.

En una calurosa y desasosiega noche, nuestro héroe va a tener sobresaltos y evidencias catastróficas, una de ellas son las manadas de ratas saliendo de las cloacas y corriendo presas de pánico, con la sensación de que algo catastrófico va a ocurrir inminentemente.
Los sobresaltos no acaban con el rebaño de ratas, unos disparos en la noche hacen saltar a Tintín, no son tales, son las ruedas de un coche que han reventado literalmente a consecuencia del calor.
Poco después una notable secuencia: Milú se queda virtualmente pegado en el asfalto, cuando Tintín va a rescatarlo se le prende en los zapatos el asfalto derretido, mientras los vecinos en pijama y en mangas de camisa en la calle, están inquietos, da la sensción perfecta que algo va a pasar. El otro elemento inquietante es Philippulus, que habíamos visto salir del observatorio, ya caracterizado como profeta y anunciando el fin del mundo….un profeta tambien bastante inquietante.
Como colofón de la parte inquietante de esa noche opresiva, el fin del mundo llega con una puntualidad exquisita. Estamos en un tiempo en el que para saber la hora exacta había que llamar a un número de teléfono , en España creo que era el 093, información horaria, y una voz robótica iba anunciando la hora. Posteriormente el terremoto en una habitación escrupulosamente canónica de lo que luego sería la línea clara.
Me gustaría tambien destacar esta secuencia, una de las mejores del Maestro Herge, en la que gráficamente y con una serie de fantásticas viñetas que por un lado muestran el navío Aurora navegando sobre la mar picada, debajo, los científicos en distintas formas de afección del mar de la mar, lo que les hace abandonar el comedor de forma vacilante y apresurada, mientras que Tintín y Haddock comen placidamente y apenas perturbados por la desbandada de los sabios. Una excelente secuencia gráfica.
Aunque el capitán Chester es un personaje muy secundario en la serie, aunque es importante, pocos personajes de la historia del comic han hecho una entrada en escena mas sorprendente, mas hilarante y mas ridícula, todo a la vez, que la que protagonizan Chester y Archibaldo Haddock… ya se veía que el capitán apuntaba alto, pero poco a poco, merced a momentos como este se convertiría en el personaje mas entrañable, mas querido y mas humano de la serie.
La penúltima pincelada que me gustaría comentar de este album, es otra secuencia de lo que podemos llamar la temperancia del capitán, que tanto juego va a dar durante toda la serie. En esta ocasión, el capitán se siente obligado a acompañar a su compañero Chester, y claro, nuestro buen Haddock se siente obligado a echar una lagrimita de Wiskhy sobre un vaso con agua mineral. Todavía no ha aparecido la marca Loch Lommond que recurrentemente será la marca de Wiskhy por autonomasia.
Por último, aunque muy inferior a las secuencias presentadas, no me he podido resistir a poner alguna secuencia de nuestro singular héroe a bordo del asteroide donde todo parece crecer desmesuradamente. ¿Porqué no lo hacen Tintín y Milú? Tambien un curioso ejemplo de los diálogos, ¿son realmente diálogos?, entre el reportero y el perro, hablan del mismo tema, pero parece que Milú le pregunta a su amo…..